El Peso del Alma

Entre pétalos de rosas busqué su amor
y encontré violencia en lo que antes era una flor.
Le entregué mi cuerpo, él compró mi juventud
a cambio de partirme el alma en dos.

Dejé de esperar que el perfume del sudor
no destilara odio y alcohol,
que sus golpes no dolieran.

Dime por qué no he tenido
alguien que cuidara de mí
y ahora que mi vida echa a dormir,
siento que apenas viví.

Ven, toma mi mano y duerme.
Yo soy la voz de la vida y de la muerte, un hola y un adiós.
Soñaras caricias sobre un lecho de calma y de luz
y perfumaré tu alma con gotas de paz y de amor.

Deja de llorar. Abrázame, ya todo terminó.
La ternura hoy peinara tu piel.
Sobre el arco iris hay alguien que te espera.

Deja que mimen tu boca
los labios del amanecer,
que el susurro del dolor se irá
y que arda en olvido el ayer.

Que el placer duerma en tu pecho
y con besos anude tu ser.
Que la amargura hoy eche a volar.
Te espera otra flor, sígueme.

Despidete ya,
se acaba el tiempo, ven hacia la luz.
No tengas miedo, él no volverá,
la eterna angustia será su condena.

Deja que mimen tu boca
los labios del amanecer,
que el susurro del dolor se irá
y que arda en olvido el ayer.

Que el placer duerma en tu pecho
y con besos anude tu ser.
Que la amargura hoy eche a volar.
Te espera otra flor, sígueme.
Te espera otra flor, sígueme.
Te espera otra flor, sígueme.


Violín

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Violín Eléctrico

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